VENTANAS INTELIGENTES No obstante, lo realmente destacable del proyecto es su elevado potencial para lograr que sea un producto de bajo coste y gran difusión en el mercado. “Empleando los rayos ultravioleta para alimentar esta ventana reducirá enormemente el coste de instalación y aumentará la eficiencia energética”, explica a El País Lynn-Loo. “En un futuro, esta tecnología no solo permitirá reducir la luz visible sino también el calor, con lo que aumentará la eficiencia energética de los hogares en los que se instale”, concluye. Las nuevas ‘ventanas inteligentes’ no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40%, sino que podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar Y es que si nada se tuerce en su desarrollo, los planes del equipo pasan por crear un film adherente que cada uno pueda instalar en sus ventanas y que pueda ser gestionado desde un smartphone para oscurecer o aclarar la ventana en función de la necesidad. Pero las nuevas ventanas inteligentes no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40% (según las estimaciones del equipo), sino que además y gracias al excedente de energía existente, podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar. En este sentido, una empresa fundada por la propia directora del proyecto, Andluca Technologies, se encargará de buscar las aplicaciones comerciales del producto. La firma asegura que superará así los “desafíos tecnológicos”, como los califica Lynn-Loo, que impiden que las ventanas sean ya un producto comercializable. ¿Habrá más aplicaciones potenciales de esta nueva tecnología además de en los hogares? Las ventanas y techos solares de los automóviles parecen ser otro nicho potencial del producto, y se está estudiando la posibilidad de que estas ventanas pudieran alimentar la climatización de un coche al sol logrando reducir su temperatura interior.

No obstante, lo realmente destacable del proyecto es su elevado potencial para lograr que sea un producto de bajo coste y gran difusión en el mercado. “Empleando los rayos ultravioleta para alimentar esta ventana reducirá enormemente el coste de instalación y aumentará la eficiencia energética”, explica a El País Lynn-Loo. “En un futuro, esta tecnología no solo permitirá reducir la luz visible sino también el calor, con lo que aumentará la eficiencia energética de los hogares en los que se instale”, concluye. Las nuevas 'ventanas inteligentes' no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40%, sino que podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar Y es que si nada se tuerce en su desarrollo, los planes del equipo pasan por crear un film adherente que cada uno pueda instalar en sus ventanas y que pueda ser gestionado desde un smartphone para oscurecer o aclarar la ventana en función de la necesidad. Pero las nuevas ventanas inteligentes no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40% (según las estimaciones del equipo), sino que además y gracias al excedente de energía existente, podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar. En este sentido, una empresa fundada por la propia directora del proyecto, Andluca Technologies, se encargará de buscar las aplicaciones comerciales del producto. La firma asegura que superará así los “desafíos tecnológicos”, como los califica Lynn-Loo, que impiden que las ventanas sean ya un producto comercializable. ¿Habrá más aplicaciones potenciales de esta nueva tecnología además de en los hogares? Las ventanas y techos solares de los automóviles parecen ser otro nicho potencial del producto, y se está estudiando la posibilidad de que estas ventanas pudieran alimentar la climatización de un coche al sol logrando reducir su temperatura interior.

No obstante, lo realmente destacable del proyecto es su elevado potencial para lograr que sea un producto de bajo coste y gran difusión en el mercado. “Empleando los rayos ultravioleta para alimentar esta ventana reducirá enormemente el coste de instalación y aumentará la eficiencia energética”, explica a El País Lynn-Loo. “En un futuro, esta tecnología no solo permitirá reducir la luz visible sino también el calor, con lo que aumentará la eficiencia energética de los hogares en los que se instale”, concluye. Las nuevas ‘ventanas inteligentes’ no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40%, sino que podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar Y es que si nada se tuerce en su desarrollo, los planes del equipo pasan por crear un film adherente que cada uno pueda instalar en sus ventanas y que pueda ser gestionado desde un smartphone para oscurecer o aclarar la ventana en función de la necesidad. Pero las nuevas ventanas inteligentes no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40% (según las estimaciones del equipo), sino que además y gracias al excedente de energía existente, podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar. En este sentido, una empresa fundada por la propia directora del proyecto, Andluca Technologies, se encargará de buscar las aplicaciones comerciales del producto. La firma asegura que superará así los “desafíos tecnológicos”, como los califica Lynn-Loo, que impiden que las ventanas sean ya un producto comercializable. ¿Habrá más aplicaciones potenciales de esta nueva tecnología además de en los hogares? Las ventanas y techos solares de los automóviles parecen ser otro nicho potencial del producto, y se está estudiando la posibilidad de que estas ventanas pudieran alimentar la climatización de un coche al sol logrando reducir su temperatura interior.

No obstante, lo realmente destacable del proyecto es su elevado potencial para lograr que sea un producto de bajo coste y gran difusión en el mercado. “Empleando los rayos ultravioleta para alimentar esta ventana reducirá enormemente el coste de instalación y aumentará la eficiencia energética”, explica a El País Lynn-Loo. “En un futuro, esta tecnología no solo permitirá reducir la luz visible sino también el calor, con lo que aumentará la eficiencia energética de los hogares en los que se instale”, concluye. Las nuevas ‘ventanas inteligentes’ no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40%, sino que podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar Y es que si nada se tuerce en su desarrollo, los planes del equipo pasan por crear un film adherente que cada uno pueda instalar en sus ventanas y que pueda ser gestionado desde un smartphone para oscurecer o aclarar la ventana en función de la necesidad. Pero las nuevas ventanas inteligentes no solo permitirían un ahorro energético cercano al 40% (según las estimaciones del equipo), sino que además y gracias al excedente de energía existente, podrían servir para alimentar pequeños dispositivos en el hogar. En este sentido, una empresa fundada por la propia directora del proyecto, Andluca Technologies, se encargará de buscar las aplicaciones comerciales del producto. La firma asegura que superará así los “desafíos tecnológicos”, como los califica Lynn-Loo, que impiden que las ventanas sean ya un producto comercializable. ¿Habrá más aplicaciones potenciales de esta nueva tecnología además de en los hogares? Las ventanas y techos solares de los automóviles parecen ser otro nicho potencial del producto, y se está estudiando la posibilidad de que estas ventanas pudieran alimentar la climatización de un coche al sol logrando reducir su temperatura interior.